La Justicia de Córdoba decretó la quiebra del frigorífico La Taba, ubicado en Cruz del Eje, tras la imposibilidad de la empresa de sostener el concurso preventivo iniciado en 2025.
La medida implica la intervención judicial para preservar los activos productivos y explorar una eventual reactivación de la planta, que empleaba a unos 50 trabajadores.
La firma reconoció que su situación económica y financiera se deterioró al punto de no poder presentar una propuesta viable para los acreedores.
En consecuencia, la jueza exhortó a ex empleados, sindicatos, la Secretaría de Trabajo provincial y la Municipalidad de Cruz del Eje a colaborar en la búsqueda de alternativas para restablecer los puestos laborales.
La empresa enfrenta una deuda superior a $3.540 millones, con más de 1.200 cheques rechazados, y fue calificada como deudor irrecuperable por el Banco Central.
El anuncio llega menos de tres años después de que la compañía, junto al entonces gobernador Juan Schiaretti, prometiera una inversión de $98 millones.
Incluía la creación de 75 empleos en Bañado de Soto, proyecto que nunca se concretó.
La quiebra de La Taba se inscribe en un contexto de crisis generalizada en la industria frigorífica argentina.
A comienzos de marzo, el frigorífico San Roque, en Morón, cerró definitivamente y desvinculó a más de 140 empleados.
El frigorífico Pico, creador de las hamburguesas Paty, despidió a más de 180 trabajadores en La Pampa debido a deudas millonarias.
El telón de fondo es el desplome del consumo interno de carne vacuna, que cayó a 47,3 kilos por habitante al año.
Es el nivel más bajo en dos décadas, con una baja interanual del 2,5%.
Además, el mercado interno perdió participación: en 2014 absorbía el 94,8% de la producción nacional, mientras que en 2025 esa proporción se redujo al 68%.
Según Ciccra, el precio relativo del animal en pie alcanzó un récord histórico y los cortes monitoreados por el Indec acumularon subas cercanas al 60% en los últimos cinco meses.


