La escalada del conflicto en Medio Oriente ya se siente en los surtidores argentinos y el impacto en los bolsillos es cada vez más evidente.
Un informe del Instituto Argentina Grande estimó que los hogares con automóvil afrontan un gasto adicional de $116.600 desde el inicio de la crisis internacional.
Si los precios actuales se mantienen durante los próximos doce meses, llenar el tanque podría costar casi $500.000 más en el año.
El estudio calculó que el 46,5% de los hogares argentinos posee automóvil y consume en promedio 75 litros mensuales de nafta súper y 26,2 litros de premium.
Con las subas registradas, el gasto mensual promedio en combustibles aumentó $38.874 por hogar.
En términos de ingresos, la cantidad de horas de trabajo necesarias para cubrir ese gasto pasó de 17,6 horas en febrero a 20,8 horas en abril.
Esto implica tres horas más de trabajo por mes para mantener el mismo consumo.
Argentina se ubicó entre los países con mayores incrementos en los precios de los combustibles desde el inicio de la crisis, con una suba del 23,1% en la nafta súper y del 19,7% en la premium. El precio promedio local alcanzó los u$s1,44 por litro, por encima de Estados Unidos (u$s1,19) y Brasil (u$s1,35).
El encarecimiento se produjo pese al congelamiento temporal de precios aplicado por YPF y acompañado por otras petroleras, que permitió amortiguar parte del impacto internacional. Sin embargo, especialistas advierten que todavía resta trasladar una porción del aumento externo a los precios domésticos, lo que podría derivar en nuevas subas.
Enn abril las ventas de combustibles bajaron 2,4% interanual y 5,1% respecto de marzo, con descensos más marcados en el interior del país. Las mayores caídas se registraron en Corrientes, Formosa y Santa Cruz, mientras que solo San Juan, Neuquén, Tucumán y Catamarca lograron mostrar incrementos. El panorama confirma que el encarecimiento de la energía impacta de lleno en la economía cotidiana de los hogares.

