El fenómeno climático de El Niño continúa fortaleciéndose en el océano Pacífico ecuatorial y los especialistas advierten que podría transformarse en uno de los episodios más intensos de las últimas décadas. Según la consultora brasileña Metsul y reportes de la NOAA, las temperaturas de la superficie del mar muestran un aumento sostenido, especialmente frente a las costas de Perú y Ecuador.
Los registros más recientes indican anomalías de +0,7 °C en la región Niño 3.4, dentro de la categoría de El Niño débil, aunque bajo el método tradicional alcanzan +1,3 °C, nivel moderado y el más alto desde marzo de 2024. En la región Niño 1+2, frente a Perú y Ecuador, la anomalía llegó a +2,1 °C, la más elevada desde noviembre de 2023.
Aunque la NOAA aún no declaró oficialmente el inicio del fenómeno, anticipó que debería establecerse “en breve”. Metsul sostiene que el episodio 2026-2027 ya comenzó y que podría evolucionar hacia un “super El Niño”, comparable a los históricos eventos de 1982-1983 y 1997-1998.
Los modelos climáticos proyectan que el fenómeno alcanzará su máxima intensidad en la segunda mitad del año. Si se cumplen las proyecciones, el impacto podría ser significativo en Sudamérica y otras regiones, con efectos sobre lluvias, sequías y temperaturas extremas. Los expertos advierten que, pese a la incertidumbre propia de esta época del año, la tendencia apunta a un evento de gran magnitud.

