“Estado de emergencia vial”: transportistas y especialistas cruzan al Gobierno

La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) volvió a encender la alarma sobre el estado crítico de las rutas nacionales, calificándolo como una “emergencia vial a nivel nacional” que impacta no sólo en la logística sino directamente en la seguridad de quienes transitan el país.

En la sexta seccion electoral se puede observar la Ruta 3 tramo de Bahía a Dorrego (Monte Hermoso) en el lugar saltan los bloques de asfalto, UN PELIGRO.

Según el relevamiento de FADEEAC, que agrupa a 42 cámaras del transporte de cargas, más de 22.000 kilómetros de rutas nacionales presentan un deterioro alarmante con cráteres, banquinas colapsadas y puentes al borde del colapso, lo que genera un aumento de incidentes y siniestros en la red vial.

“La situación actual se ha vuelto verdaderamente crítica… rutas llenas de cráteres, sin señalización, con banquinas deterioradas y puentes al borde del colapso”, dijo el presidente de FADEEAC, Cristian Sanz, al renovar el reclamo de obras de reparación urgentes.

¿Culpables? El Gobierno y la paralización de obra pública

El reclamo de FADEEAC se produce en un contexto político en el que el Gobierno nacional redujo drásticamente su inversión en obra pública vial, interrumpió proyectos y demoró mantenimientos básicos, mientras sigue recaudando impuestos que, por ley, deberían destinarse al mejoramiento de rutas.

Especialistas y autoridades provinciales han señalado que en los últimos años la inversión en infraestructura vial se redujo de forma casi total, con caída en gastos de capital y freno de proyectos que eran clave para el mantenimiento y la seguridad de las rutas.

Además, según información disponible, el Gobierno de Javier Milei llegó a disponer la disolución de la Dirección Nacional de Vialidad, decisión que generó un fuerte retroceso en el esquema institucional para garantizar caminos seguros en todo el país (aunque fue frenada por el Congreso).

Mientras tanto, FADEEAC propone una solución inmediata: destinar parte de los fondos recaudados por el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) —que pagan los propios transportistas y automovilistas— a la reparación y mantenimiento urgente de rutas colapsadas.

Impactos reales en la vida de las personas

La situación no es solo logística, sino humana y económica. Informes técnicos señalan que el mal estado de la red vial se traduce en más incidentes viales con consecuencias fatales. Las rutas son espacios donde diariamente circulan miles de argentinos, trabajadores, turistas y productores que dependen de una red transitables y seguras.

En ese sentido, el propio sector señala que mientras se planean proyectos de licitación de miles de kilómetros de corredores viales, esas obras tardan en ejecutarse y no solucionan los tramos que ya hoy representan un riesgo para vidas y bienes.

La justicia de un reclamo

Con la temporada de verano en marcha, donde el tránsito y el turismo aumentan considerablemente, la crisis vial se vuelve aún más visible. El reclamo de FADEEAC no solo llama la atención sobre un problema técnico, sino que plantea una pregunta de fondo sobre las prioridades del Estado y el uso efectivo de los recursos que recauda por impuestos que deberían ser destinados a infraestructura vial, no a otras áreas sin relación directa con la seguridad y conectividad de los argentinos



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