El principal acusado del crimen de Agostina Vega amplió su declaración ante el fiscal Raúl Garzón y reconoció que la adolescente ingresó a su casa en barrio Cofico el 23 de mayo, permaneciendo allí entre 30 y 40 minutos.
Sin embargo, sostuvo que salió con vida y se subió a un auto rojo, contradiciendo la hipótesis de la fiscalía que afirma que nunca volvió a salir.
Su defensa introdujo una nueva versión. Vinculó el caso con una supuesta deuda por drogas de la madre de Agostina, Melisa Heredia, y de Osvaldo Fassetta, otro de los detenidos. Según esa línea, la joven habría sido entregada como “garantía” de esa deuda. La fiscalía rechazó esta hipótesis por falta de pruebas.
La investigación oficial sostiene que Barrelier engañó a la adolescente para que fuera a su casa, donde habría sido abusada y asesinada. El cuerpo, según la reconstrucción judicial, fue desmembrado en la vivienda y trasladado en un Ford Ka negro hasta un descampado en Ampliación Ferreyra, donde fue enterrado.
La nueva declaración será contrastada con las pruebas acumuladas como rastros de sangre detectados con Luminol, cámaras de seguridad, comunicaciones telefónicas y movimientos de los acusados. La defensa pidió careos con la madre de Agostina y con Fassetta, mientras la fiscalía mantiene la acusación de femicidio contra Barrelier.

