El Senado de la Nación aprobó este jueves el proyecto impulsado por el Gobierno de Javier Milei para avanzar con un acuerdo de conciliación con dos de los últimos fondos buitre que mantenían litigios abiertos contra la Argentina por la deuda en default de 2001. La iniciativa obtuvo 40 votos afirmativos y 22 negativos, y ahora deberá ser tratada en la Cámara de Diputados antes del 30 de junio, fecha límite fijada por la Justicia de Estados Unidos para validar el entendimiento.
El convenio contempla el pago de 171 millones de dólares a los acreedores remanentes que no ingresaron a los canjes posteriores a la crisis. El Estado abonará 67 millones a Bainbridge Ltd. y 104 millones a Attestor Value Master Fund LP., con una quita cercana al 30% sobre los montos reclamados originalmente. Desde el oficialismo destacaron que permitirá levantar embargos sobre activos soberanos como Banco Nación y Aerolíneas Argentinas, y mejorar la reputación financiera del país.
Durante el debate, el miembro informante Agustín Monteverde defendió el acuerdo como una oportunidad para la “reinserción internacional de la Argentina” y lo calificó como una suma “insignificante” frente al total de la deuda pública. Patricia Bullrich, presidenta del bloque libertario, sostuvo que la medida permitirá “cerrar una herida de 25 años” y subrayó que los acreedores se comprometieron a no intervenir en futuras emisiones de deuda.
La oposición, encabezada por Jorge Capitanich y José Mayans, rechazó el proyecto al considerar que “premia las conductas de los fondos buitre” y cuestionó la falta de transparencia sobre la quita obtenida. También advirtieron que el acuerdo contradice los principios aprobados en 2015 por la ONU para limitar el accionar especulativo de los holdouts.

