Un nuevo escándalo por venta de entradas tomó repercusión nacional y ya fue tratado tanto en Radio 10 como en FLA Media. Se trata de una presunta estafa vinculada al superclásico entre River y Boca, donde un damnificado de Ciudad de Buenos Aires aseguró haber perdido una suma millonaria tras confiar en un vendedor que prometía accesos para el partido.
Por las similitudes en la mecánica denunciada, en redes y medios muchos comenzaron a llamarlo Caso Frany 2, en referencia a lo ocurrido tiempo atrás con la bahiense Frany Pérez. Aunque se trata de situaciones distintas y con protagonistas diferentes, la comparación surgió por el mismo esquema: dinero adelantado, promesas de entradas y tickets que nunca aparecen.
La confianza previa, clave en la maniobra
Según relató la víctima, ya había trabajado anteriormente con la misma persona para conseguir entradas de River, Boca y la Selección, sin inconvenientes. Esa relación de confianza lo llevó a cerrar una operación mucho mayor para el River-Boca.
Pero esta vez todo cambió. Las entradas digitales se demoraban, las explicaciones se modificaban día a día y las promesas nunca se concretaban.
Pérdidas millonarias y reclamos violentos
El denunciante sostuvo que el perjuicio total rondaría los 100 millones de pesos, entre dinero propio, pagos de terceros y compromisos asumidos con revendedores y compradores.
Al no llegar los accesos, comenzó a recibir reclamos, insultos y amenazas. Incluso aseguró que tuvo que devolver parte del dinero con fondos personales hasta quedar sin margen económico.
Denuncia en Buenos Aires
Frente a la gravedad del caso, indicó que realizó la denuncia judicial correspondiente en Capital Federal. Además, afirmó que luego aparecieron otras personas que aseguran haber sido perjudicadas de manera similar.
Algunos hablaron de pérdidas de miles de dólares en operaciones que jamás se concretaron.
El negocio oscuro de las entradas
El caso volvió a poner bajo la lupa el mercado paralelo de tickets para espectáculos deportivos, donde la desesperación por conseguir lugar en eventos de alta demanda muchas veces abre la puerta a maniobras fraudulentas.
La repercusión en Radio 10 y FLA Media demuestra que el tema ya dejó de ser un simple conflicto entre particulares para transformarse en un escándalo de alcance nacional.

