El Gobierno nacional dispuso la prohibición de importación, fabricación, almacenamiento y venta de los juguetes blandos conocidos como “squishy” o “squeeze toy”, tras detectar que contienen benceno, ftalatos y otros químicos tóxicos en niveles superiores a los permitidos.
La medida fue publicada en el Boletín Oficial mediante la Disposición 690/2026 de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial.
Además, se ordenó el retiro inmediato del mercado y la destrucción del stock existente en el país.
Los informes técnicos advierten que estos productos pueden resultar cancerígenos o mutagénicos, con riesgos tanto por contacto dérmico como por inhalación. La Cámara Argentina de la Industria del Juguete y autoridades del Reino Unido habían emitido alertas previas sobre los peligros de estos artículos virales.
Entre los modelos prohibidos figuran los denominados “Squeezy Dumplings”, “Dumpling Squishy Viral con Glitter y Orbis”, “Dumpling Squishy con Steamer Box” y todas sus versiones genéricas similares.
Quedan exceptuados únicamente los fabricantes e importadores que puedan demostrar, mediante certificaciones de seguridad, que sus productos cumplen con las normativas vigentes y no representan riesgos para la salud.

