La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este domingo el estado de emergencia de salud pública internacional tras la detección de un agresivo brote de ébola en Uganda y la República Democrática del Congo (RDC), impulsado por la variante Bundibugyo.
En la provincia congoleña de Ituri se confirmaron ocho casos por laboratorio, cerca de 300 posibles positivos y más de 80 muertes sospechosas. La alarma creció al detectarse contagios en Kampala, capital de Uganda, sin vínculo epidemiológico, lo que sugiere circulación comunitaria.
Hasta el momento se registran 88 fallecidos y 336 casos sospechosos, con un primer contagio confirmado en Goma, ciudad controlada por la milicia M23. La OMS advirtió que la magnitud del brote aún es incierta y que existe un alto riesgo de propagación regional.
La cepa Bundibugyo no cuenta con vacuna ni tratamiento específico y presenta una tasa de mortalidad cercana al 50%. Médicos Sin Fronteras anunció que prepara una respuesta a gran escala, mientras los CDC de África convocaron a una cumbre urgente con organismos internacionales para coordinar el envío de insumos y personal especializado.
El ébola, altamente contagioso y con síntomas como fiebre alta, debilidad extrema y hemorragias internas y externas, ya ha causado más de 15.000 muertes en África en los últimos 50 años, pese a los avances en vacunas y tratamientos.

