El sábado 6 de junio, el abogado Juan Roberto Cafasso, de 69 años, murió tras un accidente en el gimnasio Sportclub de Bahía Blanca. El hecho ocurrió en el sector de máquinas cardiovasculares, ubicado en el primer piso, donde los equipos estaban instalados muy cerca del borde sin protección física. Al intentar tomar una botella de agua, perdió el equilibrio y cayó desde unos cinco metros de altura.
La fiscalía ordenó pericias y el secuestro de las cámaras de seguridad, además de solicitar informes al Municipio para conocer la situación administrativa del gimnasio. Allí se constató que la habilitación provisoria del local, inaugurado en noviembre, había vencido en enero.
El caso plantea preguntas sobre las responsabilidades como ¿quién controla las habilitaciones en Bahía Blanca? ¿Por qué un establecimiento pudo seguir funcionando sin autorización vigente? ¿Será este el único gimnasio de la cadena con irregularidades o existen más locales en condiciones similares?
Este situación particular nos obliga a mirar más allá de un hecho puntual. ¿Cuántos otros espacios de uso público operan sin cumplir con las normas de seguridad y habilitación que deberían garantizar la protección de quienes los utilizan?

