Un informe reciente de UNICEF Argentina reveló que más de 5 millones de niñas, niños y adolescentes residen en hogares pobres, mientras que el 9,4% se encuentra en condiciones de indigencia. Aunque los datos muestran una mejora respecto de 2024, cuando la pobreza infantil alcanzaba el 52,7%, las proyecciones para 2026 anticipan un posible repunte hasta el 44,4%.
El estudio advierte que las desigualdades son profundas: en hogares con bajo nivel educativo la pobreza llega al 68,8%, mientras que en aquellos con jefatura femenina asciende al 52,8%. Además, siete de cada diez familias con menores recurrieron a endeudamiento, ayuda externa o venta de bienes para afrontar gastos cotidianos.
Las transferencias monetarias como la AUH y la Prestación Alimentar resultaron claves para evitar que la indigencia infantil fuera aún mayor. Sin embargo, UNICEF subraya que se necesitan políticas integrales que combinen ingresos, cuidado y acceso a servicios básicos para enfrentar un problema que sigue afectando a millones de chicos en todo el país.
El informe concluye que, pese a la mejora respecto de los momentos más críticos de 2024, la pobreza infantil continúa siendo uno de los principales desafíos sociales de Argentina, con carencias económicas y estructurales que condicionan las oportunidades de desarrollo de la infancia.

