La propuesta de modificación al Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA) apunta a resguardar las cuentas municipales y evitar que nuevas responsabilidades sanitarias se traduzcan en gastos sin financiamiento garantizado.
El planteo se apoya en tres principios centrales: autonomía municipal, suficiencia económica y previsibilidad presupuestaria. En concreto, propone que toda nueva obligación impuesta por la Provincia cuente con una evaluación previa de su impacto fiscal y con los recursos necesarios para hacerla efectiva.
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En ese marco, se destaca la postura del intendente de Villarino, Carlos Bevilacqua, por sostener la necesidad de que los municipios tengan voz en las decisiones que afectan sus presupuestos y cuenten con garantías concretas para sostener los servicios que brindan a sus comunidades.
El documento también propone que la adhesión municipal al sistema sea voluntaria, que las responsabilidades de cada jurisdicción queden expresamente delimitadas y que se establezcan mecanismos claros de financiamiento y transferencia de recursos.
El eje del reclamo es claro: coordinar el sistema de salud sí, pero sin comprometer la autonomía de los municipios ni trasladarles gastos que no estén debidamente financiados.

