Investigadores del informe Lancet Countdown reclamaron que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el sistema de Naciones Unidas declaren el cambio climático una emergencia sanitaria global. Advierten que los efectos del calentamiento sobre la salud avanzan más rápido que las medidas adoptadas para enfrentarlos.
El informe señala que el calor extremo, las sequías, las lluvias intensas y la expansión de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue y el zika, representan riesgos crecientes para la población. Además, el envejecimiento demográfico aumenta la cantidad de personas vulnerables a estos impactos.
Uno de los datos más alarmantes es que el calor estuvo vinculado con un récord de 710.000 muertes en todo el mundo durante 2023. Según el documento, las defunciones anuales asociadas al calor aumentaron casi un 36% en las últimas décadas y más del 70% de las muertes registradas en 2023 se atribuyeron al calentamiento provocado por la actividad humana.
Los especialistas sostienen que declarar una emergencia sanitaria permitiría coordinar respuestas internacionales, reforzar los sistemas de vigilancia, implementar alertas tempranas y movilizar recursos para prevenir daños. También reclamaron prohibir nuevas exploraciones de combustibles fósiles y eliminar la generación eléctrica a carbón antes de 2035.
Los investigadores advierten que el margen para evitar consecuencias climáticas cada vez más graves se reduce rápidamente. Por eso, proponen priorizar medidas inmediatas y coordinadas para proteger la salud de las generaciones actuales y futuras, especialmente en las comunidades con menos recursos para enfrentar los eventos extremos.

