La Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) advirtió que el país pierde cada año unos 25.000 millones de dólares por la falta de mantenimiento adecuado de su infraestructura. En su 147° Declaración del Consejo Federal, emitida desde Rosario, la entidad alertó que la emergencia compromete la seguridad vial, la competitividad logística y la calidad de vida de la población.
Si bien celebraron como un “paso positivo” el avance del Gobierno con las concesiones viales, remarcaron que aún resta atender el estado de 30.000 kilómetros de rutas no concesionables, fundamentales para la conectividad nacional. También reclamaron por la deuda histórica que el Estado mantiene con las constructoras y advirtieron que la falta de definición sobre el bono anunciado para su cancelación agrava la crisis financiera del sector.
El comunicado incluyó un llamado urgente a diseñar un plan nacional de infraestructura que abarque rutas, ferrocarriles, puertos, energía, agua y saneamiento, además de mecanismos mixtos de financiamiento y políticas de transparencia en la ejecución de obras.
Camarco subrayó que la situación económica general también impactó en la obra privada, reduciendo proyectos y frenando inversiones. Según la entidad, el ajuste golpea directamente a miles de trabajadores y a más de 60 ramas de la economía vinculadas a la construcción.

