La Justicia Federal de Córdoba procesó al director de la clínica Fecundart, a un abogado y a una empleada administrativa en el marco de una causa por presuntas maniobras de trata de personas relacionadas con la subrogación de vientre. La resolución judicial, de más de 200 páginas, puso bajo la lupa el funcionamiento del centro médico y el modo en que se habrían captado mujeres en situación de vulnerabilidad.
El juez federal Nº 2 de Córdoba, Alejandro Sánchez Freytes, sostuvo que la maternidad subrogada puede constituir trata cuando el acuerdo está atravesado por explotación, abuso de poder o desprotección absoluta de la mujer gestante. En este caso, se investiga si se utilizó la estructura de una fundación supuestamente sin fines de lucro para captar mujeres desocupadas y con hijos a cargo, ofreciendo programas de gestación por sustitución a terceros con capacidad económica.
La investigación también detectó transferencias embrionarias realizadas sin autorización judicial, lo que habría buscado eludir controles sobre la libertad y el consentimiento genuino de las gestantes. En paralelo, otros imputados fueron sobreseídos por falta de mérito, aunque la causa sigue en trámite y no se descartan nuevas medidas de prueba.
El caso se originó a partir de una denuncia anónima en la Línea 145, el canal nacional para reportar trata y explotación de personas. En Argentina, la subrogación de vientre no cuenta con una ley específica y requiere autorización judicial caso por caso. Está prohibida la subrogación onerosa, lo que abre un área gris que puede superponerse con figuras penales como la trata.

